Así te quiero

Parpadean las luces
en el pequeño pueblo,
chirrían las carretas,
se escucha un tintineo
de hierros enmohecidos,
de arados y cencerros;
huele la yerba fresca,
se advierte un ronroneo
de viejas melodías,
que canta el lugareño,
cuando por fin retorna,
feliz, dicharachero.

Arde la seca leña,
y el caldo del puchero,
hay castañas asadas,
calor en el brasero,
brota una llamarada
de ilusiones y cuentos,
junto a la chimenea,
de los padres y abuelos;
fuera mugen las vacas,
y balan los corderos,
se alza sobre la noche
la túnica del sueño.

Como adoro a mi tierra
—tierra de mis ancestros—,
como la noche al día,
como hablan estos versos,
como la madre al hijo,
como la mar al viento,
como acoge la mesa
el trozo de pan tierno;
de esta manera yo,
amor, así te quiero,
con toda sencillez,
como la tierra al cielo.

Rimas

18 julio, 2010

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