¿De verdad quieres que me lo crea?
¿Que cuando llueve en la noche
y tras los cristales chispea,
no hace tilín ahí adentro,
alguna gota plañidera?
¿Qué cuando el mar ofrece su lecho,
arropado en verde sábana,
algún atisbo de añoranza,
no emerge desorientado
de tus más profundas entrañas?
¿Que cuando ves llorar a un amigo,
amigo tuyo del alma,
no nace en el fondo de ti,
un impulso repentino
que ambiciona enjugar sus lágrimas?
¿Que eres roca cautelosa y firme
arraigada a tu vereda,
impasible al roce del tiempo,
quien fue todo y ya no es nada?
¿Tú quieres que yo me lo crea?