Desde mi corazón en cautiverio,
continuas llamaradas y torrentes,
pugnan por salir a la superficie,
ansiosas y rebeldes.
Provienen de un loco dentro de un cuerpo,
del que quiere escapar contracorriente,
el cuerpo anda las calles, las aceras,
pero él, sigue de frente.
Entre tanto vaivén y discordancia,
en esta familia nadie se entiende,
el cuerpo refunfuña y se equivoca,
deambula la mente.
Pero él sonríe firme y complacido,
ajeno a esos dimes y diretes,
romántico, bohemio, soñador,
siempre mucho más fuerte.
Enhorabuena ruiseñor. No me habias dicho nada de este blog, mostruo. AbrAZOS.
Bueno, lo empecé a construir el otro día. Me gusta, me entretiene y me anima para seguir componiendo. Abrazos para ti, monstruo, ¿cómo estás?